1.23.2013

La modernidad en América Latina

El gran desafío del arte iberoamericano es evitar el juego de la gramática “Latinoamericana” que la internacionalidad ha intentado sugerir para su heterogeneidad. En un entorno en que la dinámica centro-periferia se ha quedado obsoleta, cada vez son más frecuentes las iniciativas de carácter expositivo que quieren mostrar otras realidades sin caer en la trampa de lo exótico, ni menospreciar la importancia de lo local. La invención concreta. Colección de Patricia Phelps de Cisneros es un proyecto que se sitúa dentro del contexto de las nuevas narraciones sobre la modernidad, en este caso el de América Latina, en el periodo comprendido entre la década de los treinta y los setenta. 

La muestra comisariada por Gabriel Pérez-Barreiro y Manuel Borja-Villel se plantea como un manifiesto visual donde las obras de arte funcionan como un sistema de sugerencias y preguntas. Articulada mediante cinco ejes principales, con otros cinco satélites personales de significación propia y, un colofón final donde reflexionar sobre el legado de la abstracción geométrica latinoamericana. Además, gracias a las nuevas tecnologías el proyecto se expande hasta el infinito en el ciberespacio. 

Un resumen de todo lo que allí vamos a encontrar aparece en la sala inicial de la exposición que conecta con el primer eje de intenciones, Diálogo. Este atiende a la convicción de que el arte puede ser también una herramienta de comunicación interpersonal. Se trata de un conjunto de obras que tienen la firme intención de ir más allá de un mero formalismo a través de una poética o una narratividad. Con Livro da Criação, Lygia Pape construye una historia de carácter visual sobre la creación del mundo, donde el lector puede obtener su propia lectura. 

Las matemáticas, la física, las emociones están presentes en Cubo de nylon de Jesús Soto, una pieza de cromatismo intuitivo, arbitrario, donde nada existe-todo existe, todo cambia al desplazarnos alrededor de la obra que magistralmente une el eje anterior con el siguiente, Geometría, una alegoría al orden racional del universo, que alza a Piet Mondrian como icono para los creyentes en el materialismo dialéctico que buscan un proyecto revolucionario universal. 

Con la intención de Ilusión visual e inestabilidad óptica se encuentran algunos trabajos de Lygia Clark que experimentan con los formatos a través de una estricta geometría mediante un lenguaje formal severo y con formas que buscan un efecto dinámico. Una visión del mundo más personal aparece en el trabajo de Gego, una suerte de jardín colgante donde predominan las formas geodésicas delicadamente hilvanadas mediante un orden que desarma la geometría. La interacción regresa a la muestra materializada en movimiento: el del espectador que observa cómo la repetición de elementos en las obras provoca Vibraciones ópticas al desplazarse por la sala, al cambiar la perspectiva de la visión en trabajos que parecen estar en constante construcción dentro de un universo en estado de flujo permanente. 

Dentro de un contexto más político, de cuestionamiento del síndrome capitalista pero con una invitación al juego se enmarca la obra Fio de Cildo Miereles, un cubo formado a su vez por cubos de heno a los que se incorporan una aguja y un hilo de oro de cien metros. En un diálogo, en esta ocasión con el arte del pasado se ubican los trabajos del último eje, el del Universalismo constructivo, obras que comparten una misma sensibilidad espiritual. 

Citrus 6906 de Héctor Fuenmayor sugiere un punto de inflexión (y final de exposición) para mostrar lo que hay antes y después de lo abstracto, como un paso más de un recorrido que no está cerrado. A través de esta obra el autor reasume un papel inherente al arte: el consistente en preservar un mínimo de contradicción, cuestionamiento e inconformismo. 

La invención concreta plantea una manera de cuestionar el mundo mediante la reflexión conceptual, filosófica y hasta trascendental, instrumentos diferentes para un mismo fin, de lo colectivo e inmediato de Perder la forma humana. Una imagen sísmica de los años ochenta en América Latina, exposición que simultáneamente se está mostrando en el Reina Sofía. Esa incesante búsqueda exterior de una identidad común en un contexto que se sabe fragmentario y que paradójicamente parece caer en la trampa de la lógica centro-periferia, llama mi atención. Soy más partidario de comprender la identidad latinoamericana como un gran cosmos dinámico, concepto mediante el cual América Latina se muestra al mundo exultante.

Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía
La invención concreta. Colección Patricia Phelps de Cisneros
Del 22 de enero al 16 de septiembre de 2013
www.lainvencionconcreta.org

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RVidal 



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